Miércoles, 05 Agosto 2026 17:18

Expresiones del go en Bogotá

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Expresiones del go en Bogotá Wikimedia
Para realizar este ensayo se desarrollaron 7 diálogos con jugadores de Bogotá en Mayo de 2026. Las grabaciones de pueden encontrar aqui.


Este ensayo se fue tejiendo desde comienzos de 2025, en el contexto de Ikita.go, mi proyecto de enseñanza del go hasta Junio 2026. Y se sigue tejiendo y retejiendo con tu lectura, reacciones, comentarios. Proviene de difracciones, superposiciones de ondas: partidas de go, contenidos de go, experiencias, lecturas, diálogos. Y se difracta con cada lectura, meditación, referencia.

Me inspiró a escribir este ensayo imaginar, y que imaginemos con otros, maneras alternativas de entender y preguntarnos de qué se trata el go, o los variados go, en la región de Bogotá en la actualidad. Y continuar desarrollando un discernimiento de lo que implica las | posibilidades investigativas derivadas de los giros epistemológicos asociados al pensamiento de Deleuze, Derrida y más recientemente Karen Barad. La concepción de este ensayo se inspira principalmente en lecturas de Barad. Mis lecturas de Barad no son diáfanas y si he sentido una inspiración en sus expresiones, eso habla más del curso de mi pensamiento onto|etico|epistemológico que de su texto Meeting the Universe Halfway, publicado en 2007 y que vengo revisando quizás desde 2014. Recientemente se ha publicado una traducción al español de este libro, por editorial Cactus. Encontrarse con el universo a medio camino. La física cuántica y los enredamientos de materia y significado. Si a continuación te comento qué es la difracción o el ethos de la difracción no has de leerlo como un marco teórico y quizás el ensayo ni refleje eso, sino más difracte o se difracte a través de esas lecturas e ideas que me he hecho. El marco teórico coloniza lo investigado y al investigador a sus términos, definiciones, premisas, a su agenda. Así no es este ensayo. Son sugestiones, tramas. En este ensayo actúa una forma más bien confusa y difractada de entender el ethos de la difracción. Y que no es la misma antes que durante la escritura del ensayo, y fue con esa idea, como ya mencioné, de seguir repensando esas sugestiones baradianas. He venido leyendo a Barad y sobre Barad hace años, sin saber que iba a escribir este ensayo. Rastreo que, aunque la comenzara a revisar desde 2014, estas lecturas a las que me refiero provienen más desde finales de 2022. A comienzos de 2025 ya comenzó a surgir la idea de escribir un ensayo sobre el go, siguiendo estas sugestiones e inspiraciones relativas a Barad. Realicé desde mayo una serie de diálogos con personas amigas del go en Bogotá. Estos diálogos se realizaron de forma espontánea, con una orientación investigativa que buscaba, entre otros sentidos, partir de lo espontáneo y sintonizarse a lo inusual y a lo no-dicho. Por lo cual no se trató de entrevistas, ni se prepararon preguntas antes de los diálogos. Solo la temática expresiones del go en Bogotá, que además era susceptible de interrogarse en sus términos o en sus posibles sentidos. La selección de los participantes no se dió por un criterio convencional de mérito, ejemplaridad, trayectoria, perfil, acorde con los paradigmas hegemónicos de investigación. La invitación se dió más bien por un criterio de cercanía conmigo y confianza para hablar y también confianza en un interés mutuo o compartido por la intención o idea de este ensayo investigativo. No digo más datos de los participantes porque eso ya determina una idea de “lugar de enunciación” sobre el cual evaluar o juzgar la legitimidad o verdad de un testimonio o de unas expresiones Barad trata la difracción, en una primera instancia o velo de su Meeting, como una metodología de investigación para pensar la ciencia. Esto deriva en una comprensión de que la epistemología implica siempre una ontología. Es decir, nuestras premisas e interrogantes sobre el conocer también implican una forma de pensar acerca de lo real. Y más aún implican un ethos. El ethos de la difracción al ser consciente y afirmativo de ese enmarañamiento se reconoce como un ético-onto-epistemología. Siguiendo la trama de Meeting, la característica de la ciencia corriente es el representacionalismo o la metáfora reflexiva del espejo. El objeto o los fenómenos son representados, reflejados por los términos y las variables y estos a su vez reflejados por la teoría, por el conocimiento que tenemos de ellos. Aún los estudios críticos son cuestionados por Barad como expresiones del paradigma de la reflexividad. La crítica perpetúa la concepción dual de lo interior y exterior y una práctica discursiva de la caricaturización del otro, del distinto, asumiéndose en un lugar de superioridad epistemológica o moral. La difracción se relaciona distinto con la diferencia o con las diferencias en plural. Si la reflexividad ve los fenómenos o los objetos como entidades separadas, la difracción parte de una ontología de lo enmarañado. Cuando los programas de la representación siguen afirmando el dualismo naturaleza-cultura, la difracción habla de la cultura|naturaleza como un solo movimiento, o habla de ontología material|discursiva. Un ejemplo de esto es su recurrente uso de la polisemia del término matter en inglés, materia y a la vez lo que importa, la cuestión, el asunto, el significado. Un tema que a mi me ha afectado en mi biografía afectiva es la autenticidad, ser sincero y congruente, y valorar a las personas genuinas. Barad ve en ello la expresión de la ontología de la reflexividad, de lo libre de distorsión, de lo original y su diferencia con lo copiado, lo alterado, lo inauténtico. La difracción se trata más bien de cómo unas diferencias importan y otras no, de qué modo llegan a importar y para quiénes y cómo esto se conforma con los espacios y los tiempos, de tal forma que ella habla de un spacetimemattering. Esto implica que el espacio y el tiempo no son dados, sino que se conforman en cada materialización|significación. Al escuchar las grabaciones, piensa que la epistemología de la separación, a la que estamos habituados, nos hace pensar en que escuchamos desde un afuera. Y para la ciencia positivista, que es posible y el deber ser, escuchar, leer, observar, analizar, experimentar desde un lugar exterior, privilegiado e inafectante e inafectado. Así mismo la postura crítica y los estudios críticos se asumen no solo desde un lugar externo sino superior moral, histórico, epistemológico y desde lugar de contienda, no se lee al otro desde una diferencia posible, sino una diferencia contraria, oponente. La difracción se plantea leer a través de los patrones de diferencia, surfear les crestas de las olas que se superponen, sabernos involucrados, enmarañados a aquello de lo que pensamos|investigamos. En esa ética del enmarañamiento y de pensarnos más en intra-acciones que en inter-acciones, Barad llama mucho la atención a los detalles, a la importancia de las aparentemente diferencias menores, las fronteras borrosas. En sintonía con lo anterior, que creo Barad está afirmando, este ensayo no buscaba demostrar algo, develar una verdad, o interpretar los significados o sentidos ocultos. Escribí, en lo que a mi entender y posibilidad, se difracta en mis ondas del go, al haber re-escuchado las grabaciones, que ya son una materialidad a-subjetiva. No trato testimonialmente las grabaciones. Mi escritura deriva más hacia movimientos del lenguaje, vivencias, sentires, reflexiones, silencios. Escucha las grabaciones y lee este ensayo sin una agenda de la verdad o de la interpretación, sin agenda historiográfica o esperando una muestra significativa de testimonios y de lo que es o debería ser las expresiones del go. Más bien reconoce cómo te afectan estás escuchas en las que nos vemos envueltos al darle play a estas grabaciones. Más aún si eres una persona que juega activamente al go. Este ensayo investigativo no busca develar verdades, conclusiones, tendencias, correlaciones, promedios, qué dice la mayoría, etc, como sucede habitualmente, convencionalmente, hegemónicamente en las investigaciones. Tentativamente, podría decir que busca pensar al margen o marginalmente. Y así no determinar o colonizar una narrativa o discurso general acerca del tema o una manera de interpretar o analizar las grabaciones. Y se trata de una escritura donde quien escribe está implicado en el movimiento acerca del cual escribe. Así que no hay una pretensión de objetividad. Más bien de intra-acción en los términos de Barad. Integro las expresiones del go en Bogotá y este ensayo también es una expresión del go en Bogotá. No soy ajeno a esta realidad, estoy enmarañado con ella, a las expresiones del go en Bogotá y a mis enmarañamientos en el tiempo con los participantes. En diversos tiempos|espacios. Meditando y leyendo más acerca de la difracción según Barad, escribiendo el ensayo, me encontré con un texto que me dió como otro espectro de lo que significa la difracción para Barad. El texto de 2014 de Kathrin Thiele, Ethos of Diffraction. Ya habían ocurrido los diálogos con los participantes, y aún antes que eso y durante todo estamos todos enmarañados al movimiento que son las expresiones del go en Bogotá, la experiencia de la cual se va a hablar ya viene siendo, y entonces se plantean los diálogos para el ensayo, los diálogos se realizaron y al observar, escuchar, tocar esa materialidad (las grabaciones de los diálogos) es que viene el pensar y es ahí donde surgió o se aclaró los conceptos o teorías con las cuales pensar, no antes. Y estos conceptos debieran ser familiares al investigador, con los cuáles debería haber ya vivido (Adams St Pierre, 2021,Post Qualitative Inquiry, the Refusal of Method, and the Risk of the New ) y posibilitarle pensar diferentemente, alternativamente, la cuestión o el tema que está investigando. Esto me sucede con la difracción de Barad, de la cual ya llevo años leyendo, revisando, no se si entendiendo, pero a la que sigo volviendo y preguntando y leyendo a quienes la leen. Y fue ya escuchando y re-escuchando las grabaciones de los diálogos que (re)-apareció el texto de Thiele y como que fue leerlo como un nuevo texto y noté algo nuevo que ya estaba desde siempre ahí, en el sentido de que la difracción no era solo una alternativa de leer intertextualmente, no es una ética del leer, sino que es un ética ontológica, una ético-cosmología. Me inspira y orienta de forma relativa o indirecta la corriente de investigación post-cualitativa pero creo que esta alternativa de ensayo investigativo es distinta. Y no me agrada el término post.cualitativa porque queda condicionado a ser un más allá de la investigación cualitativa o una alternativa a las metodologías de la investigación cualitativa y que fue el motivo por el cual Elizabeth Adams St Pierre nombró así estas estrategias de investigación emergentes en ese momento de 2011. (Post Qualitative Research: The Critique and the Coming After. Publicado en 2011 en The SAGE Handbook of Qualitative Research (4th Edition), Pienso que no es necesario (ni deseable) condicionarse a ese dualismo metodológico de lo cuantitativo y lo cualitativo, ni a las críticas respecto a la investigación cualitativa a finales de los 90s y comienzos de los 2000. La misma Adams St Pierre en una entrevista reciente (Yedaide, Proasi, 2026, La indagación postcualitativa en primera persona: Una conversación con Elizabeth Adams St. Pierre) , aunque sigue recurriendo a esta expresión post.cualitativo, hace cada vez mayor acento en las no-metodologías, en la libertad del investigador, en el hecho de que es una investigación pensando. Y St Pierre afirma que lo postqualy debe siempre renovarse y recrearse. Subraya que esta corriente está inspirada en el postestructuralismo y requiere del estudio dedicado de estas expresiones del pensamiento. Lo cual a mi también me sigue seduciendo, por ejemplo los escritos de Deleuze y Derrida. Así que por todo esto sigue habiendo una afinidad a la post qualy pero no puedo decir que este ensayo concuerde con lo que pueda ser en la actualidad lo post-qualy. Varias investigaciones de la corriente post qualy son afines también a la onto-ético-epistemología de Barad, que ella también llama realismo agencial. La última grabación de los diálogos se realizó el 22 de mayo de 2026. No las hice públicas para prevenir interferencias de expresiones ajenas sobre las grabaciones, mientras escribía el ensayo. A partir de esa fecha comencé a pensar|escribir el ensayo. Las grabaciones se encuentran en la plataforma Ivoox. Podcast Expresiones del go en Bogotá. Durante el ensayo no hay citas pero si boyas o índices. Por ejemplo (Taty 2, m11) es la segunda grabación del diálogo con Taty en el minuto 11. Por ejemplo (Gabriel, 1’13) es la grabación del diálogo con Gabriel en la hora 1 minuto 13. Las boyas remiten al lector a explorar de dónde pudo provenir la ola o la onda del escrito o para donde podría ir.

El temblar fue una expresión que rondó algunas de mis escuchas y pensé que sería idóneo releer el texto de Jacques Derrida, de 2004, Cómo no temblar. La risa es un temblor. Temblamos luego de bostezar con sueño o al bostezar luego de despertarnos. Temblamos a veces al poner la piedra en el tablero. La piedra puede quedar temblando luego de ser colocada. Al bailar temblamos, o de eso se trata bailar, bailar temblando, bailar sin temblar sería no bailar. Temblaba en mis episodios de ansiedad. Uno tiembla cuando tiene guayabos. Transcribir partidas, ante los estremecimientos de los episodios de ansiedad que me rondaron y afectaron, durante algunas semanas, a inicios del 2022. Temblores del cuerpo y del ánimo. Transcribirlas en silencio, sin estudiarlas. Solo transcribirlas en silencio y en calma. En el silencio del sonido de las piedras al tomar la piedra del goke. En el silencio de colocar una piedra sobre el tablero. En el silencio de levantar unas piedras capturadas y colocarlas sobre la tapa de un goke de madera. Eso acallaba los temblores y las ansiedades. Era como entrar en otro temblor más amable y confiable. Uno tirita, tiembla, con el frío. Con la lluvia. Con el agua fría. Al levantar un objeto pesado nuestras manos, nuestros brazos, nuestra espalda puede quedar temblando. Ante el peligro, es natural temblar. El sistema nervioso más primitivo se denomina autónomo. Es una dimensión en nosotros más antigua y basal que los instintos y las emociones. Se asocia a flujos de adrenalina y noradrenalina que afectan múltiples funciones, cardiovasculares, respiratorias, musculares, digestivas. Es un sistema involuntario y transversal que, para las personas comunes y corrientes, está fuera de nuestro control. El temblar está asociado a la adrenalina y a la noradrenalina. El sistema autónomo, en su polaridad simpática, regula de manera involuntaria e inconsciente, el aumento del flujo sanguíneo al corazón, de la frecuencia cardiaca, aumenta la capacidad respiratoria, aumenta la liberación de glucosa con lo cual hay aumento de la energía. Optimiza la contracción de los músculos lisos, que son los implicados en los tractos gastrointestinales, el sistema cardiovascular, las vías respiratorias, el aumento del tamaño de la pupila. La piel se eriza. La activación del sistema autónomo simpático es el sustento de los comportamientos primitivos como el acecho, el sentirse observado (escopaestesia), la paranoia, la huida, pero también de la parálisis, de la lucha y la excitación sexual. La adrenalina se libera de las glándulas suprarrenales. La noradrenalina en los ganglios paravertebrales y en el locus ceruleus en el tallo cerebral, su fuente principal a nivel neurológico, con efectos determinantes en nuestro mood y en los estados de ansiedad. Este sitio azul (locus ceruleus) también interviene en los síndromes de abstinencia y en las respuestas de craving o de ansia de las sustancias psicoactivas o cuando deseamos a alguien sexualmente. Por ejemplo, cuando después de una derrota en una partida angustiosa, una persona habituada al tabaco, a la marihuana o al alcohol, ansía un trago o un plon para calmarse, allí intervinó el locus ceruleus. En un síndrome de abstinencia, la actividad regulante|alterante del locus ceruleus puede conducir a fiebres, dolores de cabeza, escalofríos. Temblores. Al momento que vuelve a notar la presencia de la sustancia y sus efectos neuroquímicos y psicoactivos, el locus ceruleus también interviene en la regulación. A mayor adrenalina aumenta la frecuencia cardíaca, se contraen los vasos sanguíneos, se dilatan las vías respiratorias. A mayor noradrenalina aumentan las contracciones del corazón. Llega más oxígeno del cerebro. La noradrenalina afecta la amígdala localizada al interior del lóbulo temporal en el cerebro y que influye en la atención y en las emociones de miedo y rabia. Al estar presente en el lóbulo temporal, la actividad de la amígdala, interviene directamente en el procesamiento de la memoria. Y en su polaridad parasimpática, el sistema autónomo se asocia por ejemplo a la respuesta de llanto. En el momento previo a chillar hay un aumento del cortisol y de la respuesta de estrés, pero cuando ya lloramos se activa las endorfinas (que regulan el dolor), la oxitocina que es una hormona asociada a la alegría y al enamoramiento. (Bylsma LM, Gračanin A, Vingerhoets AJJM., 2018. The neurobiology of human crying). Las funciones del dormir, de calma y relajación, de asimilación de los alimentos, de regulación de la actividad cerebral durante el sueño, reparación de tejidos, están asociadas al polo parasimpático. Si quisieras más información acerca el sistema nervioso autónomo, puedes consultar: Laurie Kelly McCorry, 2007. Physiology of the Autonomic Nervous System. Y, Alexandru C Barboi & Vaughan G Macefield, 2025. The autonomic nervous system: Time for a conceptual reframing? También recomiendo la lectura del texto de Brian Massumi, 1995, The autonomy of affect. El corazón, aunque tiene un pulso, un tempo, un ritmo, tiembla, tirita, todo el tiempo. La canción de salsa, Caricias prohibidas, de Viti Ruiz dice: “Tiemblo cada vez que te miro a los ojos tú sabes que tiemblo, cada vez que tu cuerpo se acerca a mi cuerpo yo tiemblo”. “Tú haces que de noche yo pierda la calma y hasta la vergüenza” “Y cuando me haces caricias, caricias prohibidas capaces de mover montes y colinas que encienden tu cuerpo y casi sin ganas transportan tu alma a un mundo de cuentos caricias que te hacen olvidar el tiempo y volar y volar cual si fuera hoja al viento y estalla el volcán que yo llevo por dentro y sobre tu pecho descanso en silencio” Temblando de David Summers. “Estoy temblando y llorando me había jurado que nunca iba llorar escuchando cada palabra que no quiero escuchar. desgarrándome, suplicándote, intentando hacerte recordar. pero tú, solo dices voy a colgar” Carne trémula de Pedro Almodovar. Uno tiembla al hablar del go. Especialmente cuando a uno le apasiona el go. Hay momentos críticos de las partidas en que uno tiembla y no lo puede controlar (George m16). Uno puede escuchar su corazón latir. Nos hace temblar la frustración, la incertidumbre. Estar contra el tiempo. Perder por tiempo. El miedo al error. Un observador que interviene en la partida con sus miradas y sus suspiros o directamente hablando de la partida, nos puede hacer temblar. Hay un temblor al jugar con alguien que suponemos deberíamos ganarle, pero notamos que nos va ganando o que es más fuerte de lo que creíamos. Jugar por primera vez con alguien. Jugar con alguien desconocido. Temblamos cuando cometemos un error, pero también podemos temblar cuando el otro comete un error. Tiemblo a veces, cuando debo jugar y eso hará evidente para el otro que cometió un gran error. Estar a punto de ganar también hace, a veces, temblar. Las partidas mismas tienen un temblor. Usamos el término ritmo para decir que una partida agradable tuvo un buen ritmo o que una partida fue acelerada o demorada. Pero un ritmo es una cadencia repetitiva, recurrente, un pulso, es más constante, regular, un loop. Las rimas tienen la raíz común con los ritmos. Las partidas de go tiemblan. El temblor es quebrado, incierto. Y es involuntario, incontrolado. Está asociado al misterio, al suspenso.

(Alejo, m30, Felipe, Taty) ¿Cómo influye en nuestro go, en una partida, la enfermedad de un ser querido o una persona amada? La muerte del padre o de la madre. Saber que un amigo padece una adicción. Saber que un amigo está sufriendo en una relación tóxica. Tener pendiente el pago del arriendo. Tener un hijo. Maternar. La crianza. Tener pendiente la matrícula del colegio. Que tenemos que mandar a operar a nuestro perro. Que estamos criando pollos en el apartamento. Que no me dejaron dormir los vecinos anoche poniendo música. Que haya cortes de luz o de agua en nuestro barrio. Todo esto para los jugadores activos.

Las piedras tienen una expresión. su color, su temperatura, su sonido, su forma entre los dedos. Las piedras se expresan en el tablero. Una piedra se vuelve ataque, una piedra se vuelve bloqueo, una piedra se vuelve influencia. Las piedras participan del diálogo (Alejo m6), de los diálogos. No son solo un medio para la expresión de los jugadores. Ellas se expresan. Y afectan a los jugadores. Las piedras contrastan con el tablero. El tablero recibe las piedras. El tablero también se expresa. Su color, sus vetas, su grosor. El grosor de sus líneas, de sus hoshis. Y los gokes también expresan. Su forma. Su material. Su peso. Su olor. Las huellas que se van inscribiendo en ellos. Su sonoridad. Habría otros estudios de las expresiones del go en Bogotá, leyendo sus inscripciones, su escritura, sus huellas, sus rastros, en los tableros, las piedras, los gokes, las mesas, los lugares. El tablero fundacional de Shibumi. El tablero que me regaló mi hermano hecho por él. El tablero traído de Seúl por Sampi. Así mismo los lugares en los que jugamos, el lugar donde aprendimos a jugar, dónde jugamos en nuestras casas, el celular y la compu como lugares de juego, los lugares de reunión. Arqueologías de esos lugares. Año 2008, la avenida 127 afuera de la entrada principal de Bulevar, a las 2am o 3am luego de jugar en Canterbury, las tractomulas pasando, la señora de los tintos, el frío escalofriante, que hacía temblar. Seguir hablando de go o iniciar una partida allí. Los secretos del go, las historias que no se cuentan, porque se han olvidado o conscientemente se siente que no se pueden contar en determinados contextos o momentos. Lo legítimo y lo ilegítimo. Lo legítimo de un lugar y de un grupo y que para otros lugares no lo es. Entender eso, admirarlo. Y a la vez honrar los códigos.

Otro texto que me rondó fue La verdad y las formas jurídicas de Foucault, de 1973, la primera conferencia. Las relaciones de poder en el go, dentro del juego y en las relaciones entre las personas de la comunidad (Taty m13, Sampi). Todo conocimiento implica un interés, una conveniencia política para unas personas, es decir, unas personas que ejercen un poder. El poder es un esquema para Foucault. El poder, a su modo de ver, implica unos saberes, dentro de los cuales algunos se nombran de manera estratégica como ciencia o conocimiento. El poder también implica una normatividad, leyes, creación de normas, protocolos. El poder también configura y organiza subjetividades, maneras de ser. La subjetividad llega a lo más íntimo, porque la subjetividad también dicta nuestros diálogos con nosotros mismos en nuestra soledad y en nuestro silencio. Inclusive en nuestro inconsciente. La subjetividad también se relaciona a cómo usamos nuestros cuerpos. Y todo poder implica movimientos de contrapoder. Entonces por ejemplo en el go, hay unas conveniencias en el ser jugador activo del go. Advierto que no para todos, pero para algunos el go sustenta una subjetividad, una identidad con lo singular, lo especial, lo único y lo misterioso. Me siento especial con el go porque me da esa clase de identidad, de alguien que sabe algo complejo o misterioso. Eso en el diálogo interno, en mi narrativa de mi mismo. Y el go también se asocia en ciertos contextos a un estatus, ser alguien que ante otros sabe eso desconocido y complejo. Y también puede darme un atributo interesante para socializar o seducir. Puede dar también el go, en algunas personas, una legitimidad para hablar de China o para legitimar una propuesta de pensamiento estratégico en organizaciones. Puede darme el crédito para ser la persona idónea para viajar a Seúl o a Shanghai. Al interior de la asociación, también surgen esas distinciones bajo los criterios del conocimiento o de la fuerza, de los que saben, de los que más o menos saben y de los que están aprendiendo. Y esas distinciones pueden tener implicaciones administrativas dentro de la acg. O de apoyos económicos. O de legitimar o avalar representaciones en el exterior. Que si bien las entendemos bajo una racionalidad, digamos por ejemplo un sistema de puntos, desde la perspectiva discursiva ya están distribuidas esas diferencias. En una época pasada Bulevar se constituyó como epicentro del go y de las primeras formas y actuaciones de la asociación. Desde un inicio existirían varios focos, pero Bulevar era un punto de encuentro estable, al que sin existir anuncio, uno podía ir y estar casi seguro que habría personas jugando. Al surgir el Salto del Mico en la Casa de la Historia, surgió un nuevo punto de encuentro y en el que además se hizo una sede de materiales, tableros, libros. Pero Bulevar continuaba reconociéndose como un lugar de referencia. Ya no un epicentro. Creo que en esta época también se dió una transición de las personas directivas, que además fue generacional. Transición que ya se comenzó a dar desde 2005 con una junta en la que no participaba ninguno de los creadores de la asociación ni de los primeros jugadores dan. Pero creo que más concretamente con el Salto del Mico y con la realización del torneo iberoamericano de 2012. Considero que ese conjunto de personas directivas sigue siendo el mismo hasta hoy en la acg, inclusive si ellas no detentan roles oficiales como presidente, secretario, tesorero, organizador de torneos, director de la academia. Y son algunos de los jugadores dan fuertes. Y la acg como abstracción, como entiendad, es en la actualidad el epicentro del go. Y tiene una sede en Piano 94. En la que no siempre se puede ir a jugar, pero es donde se realizan los torneos, la asamblea y donde se conservan los materiales. La acg también tiene el poder de ser la entidad que representa al go en Colombia ante las entidades internacionales del go. El poder está centralizado en la acg, tanto a comienzos de los años 2000, como en el 2016, como en la actualidad, en los que más juegan (Taty, m11). Otra relación del go con el poder, sería su asociación con los temas de la guerra. Dentro de las expresiones del go en Bogotá parece ser un tema recurrente en algunos integrantes de grupos de go de las universidades públicas, Pedagógica y Nacional. Y aparece esta afirmación que es también presente en diversos contextos sociales, desde hace décadas, según la cual el tema de la guerra nos ha atravesado mucho como país (Taty, m13). Y también la afirmación de que en las universidades públicas se expresa más lo político, se discute más que en las privadas, y eso le da sentido a que en un contexto de go, dentro de ambas universidades públicas (Pedagógica y Nacional) se reflexione sobre lo político a través del go. Sin embargo también ha sucedido que en otro de los grupos de la Nacional, Haengma, en ninguna de sus tres temporadas, se ha expresado esto de relacionar el go a la guerra o la realidad política actual. Ni en su temporada inicial (2015-2016), ni en las que le siguieron 2017, ni en mis visitas al espacio más reciente 2025. Considero hipotéticamente, que es en particular la presencia de Alejo en Shibumi y la de Andrés Torres en Fukuro la que ha determinado que surjan esas conversaciones en esos espacios y siendo además líderes ambos de dichos espacios.

El go es llevado, por los jugadores activos, en un el ámbito de lo propio. Eso es lo primero. Hay una serie de comprensiones que son a solas. Y son en la intimidad. Y está el ámbito de lo externo. Los amigos de go. La ACG. Las plataformas online. Este es el tema de la soledad en el go (Felipe, Sampi, Gabriel, George, Taty, Zach) en el sentido que el go es un camino que se recorre solo. Aún si se juega con otros o si se toman clases, el practicante activo de go debe recorrer su camino, hacer su trabajo, labrar su camino, principalmente solo. El go puede ser un espacio importante para uno mismo en esa dimensión de lo íntimo, identitario, personal, más allá del interés genuino. En el go se ponen en juego sensaciones reflexivas respecto a la propia persona, el cuerpo, la salud, los sentimientos, el sentido de la existencia. El sentido de la existencia no en el sentido de si dedicar la vida al go o no, ser profesional, etc. Si no el tiempo que dedico para mi mismo, para mi desarrollo (Taty, Zach). El go nos hace reflexionar también, en ese ámbito de lo propio, íntimo, personas, respecto al sufrimiento. Porque, para un practicante activo, el go nos pone en situación de sufrimiento, el sentir que no se avanza a pesar de grandes esfuerzos, el sentir que uno se está haciendo viejo y no logra alcanzar un nivel o ya lo alcanzado se está desmoronando, que las capacidades no son las mismas ni para jugar ni para aprender. El esfuerzo por estudiar. El esfuerzo por mantenerse jugando. Por estar más atento, por tener menos pereza, por saberse concentrar mejor. Vale mencionar que para la primera generación de jugadores activos que conocí en Bulevar era inclusive mal visto que a uno le enseñaran y también por eso, ahora lo entiendo mientras escribo, que no se expresaba ninguna disposición de parte de ellos a enseñar. Era como que si a uno le dice si le enseñan ya es subestimarlo, ya es una falta de respeto. Se asume que usted tiene la inteligencia y la disciplina para entender y estudiar. Benjamin Teuber, en un texto de 2001, también comenta que cuando fue a Tokio a estudiar esperaba que le enseñaran y se encontró con que la indicación era juegue mucho partidas de calidad, aquí en el dojo y vaya a su habitación a revisar y a resolver muchos tsumegos. Inseong Hwang, en un stream reciente, también comentada que cuando estuvo en el academia para yeongusaeng es decir para aspirantes a pro, nadie le explicaba nada. Pero inclusive con el esquema más amigable de diagnóstico que brinda Inseong en su academia online, la gamificación y didácticas de Go Magic o la pedagogía personalizada de Ikita, la persona que realmente desea desarrollar su comprensión y nivel de go, requiere forjar su camino, jugar sus partidas, resolver sus problemas, reflexionar sobre sus fallas, reconocer sus afinidades y potenciales. Y en nuestro contexto, jugar sus partidas implica hacer esfuerzos por buscarlas, porque no somos muchos, y encontrar partidas presenciales de calidad no es algo fácil ni de todos los días. Las transiciones de lo íntimo a lo político en el go (Felipe m25, Alejo) nos reflejan un distanciamiento del go íntimo y del desarrollo de la compresión del propio go. Nuestro tiempo para el go es limitado. Inclusive antes del desplazarse a lo político o administrativo del go, como decaimiento del desarrollo del propio go, el ámbito de lo competitivo puede ser en sí mismo un apartamiento de esas comprensiones íntimas. Aunque pueden conjugarse también. Pero el go competitivo distrae o puede distraer de un go más natural o real. Para una persona que está en el camino de la comprensión profunda del go, asistir a torneos puede ser la forma de encontrarse con partidas de alto nivel, con personas que por fuera no admiten una partida mano a mano (Felipe, m25 y ss, Alejo). Pero ya hay una desnaturalización en el reloj y la competencia. Esto nos evoca también la trama de la novela de Kawabata, El Maestro de go. Durante la época de Bulevar coexistían y se enmarañaban también estas dos lógicas o tendencias. La acg se había conformado para legitimar la recepción de los patrocinios para los jugadores que fueran a representar a Colombia en el World Amateur Championship o en la Copa Fujitsu. Tiquetes, estadía, viáticos. Ví las finales allí de torneos para definir el representante al WAGC. Mientras tanto otras personas, también integrantes del espacio de Bulevar, se encontraban para conocer, comprender, estudiar, pensar el go, sin intereses o aspiraciones competitivas o económicas. Y existían y existen también personas en la intersección de ambos intereses o lógicas. Pero si predomina la idea de que a mayor competitividad mejor go colectivo (George m6). En esa época de Bulevar no se hablaba tan literalmente de un rank, al menos no en el contexto de ese interés natural, comprensivo, independiente de los intereses competitivos. Existía una dinámica de respeto y reconocimiento por victorias obtenidas ante otros participantes del espacio. Iba a escribir amigos en vez de participantes, pero no se trataba de una amistad e incluso había más tensiones, pulsos, contraposiciones, pero dentro de un ambiente de reconocimiento y respeto por la fuerza en el tablero. No mucho discurso teórico. Ni revisiones. Jugar y volver a jugar. El estudio, si había estudio, era a solas. Un jugador dan, no era un referente de una escala. Aunque si existieran ya referentes de escala como Panda o KGS. Pero dan era más bien un término de consistencia y respeto. Alguien que ya sabe jugar bien. Alguien que podría ir a Japón. Alguien a quien a uno le estremecía sentarse a jugar con él.

El avance de la comunidad y el avance de la asociación. Un modo de entender el avance de la acg sería el número actual de jugadores dan y de nuevos jugadores dan por año. Pienso que la acg debiera poner mayor énfasis en la promoción de los jugadores dan (Zach, Felipe 1’33) Pero que sería el avance de la comunidad del go? Las relaciones, el respeto, el reconocimiento, la cultura, la solidaridad. Desde otras perspectivas, el avance de la comunidad se logra en que muchas más personas conozcan el go, aunque no todas quieran conocerlo a profundidad (George m12- m13) Algo muy importante que ocurre en los torneos nacionales de la acg es el encuentro de diferentes culturas del go en el tablero, pero también al revisar las partidas, en los saludos de llegada, en los almuerzos, en la cocina. Eso también hace que las propias culturas se diferencien y reflexionen en sus diferencias y puedan distinguir y potenciar sus propios procesos. Recuerdo en este momento cuando en el reciente torneo kyu, Nicolás Piernagorda estuvo repasando la partida del Maestro de Go, con el libro en mano, en la mesa 1. Ver su dedicación y que estaba revisando un libro que justamente estoy buscando en físico para volverlo a leer. Y eso también trajo un temblar, me conmovió y a la vez que me invita a un go, a esa pasión o disposición comprometida en la que estaba Nicolás en ese momento, me realza mi búsqueda actual y el sentido de estar pensando en ese libro en mis lecturas actuales. La anécdota de la base (George m29) también es muy ejemplar en este sentido. En cómo un jugador “extranjero” a un círculo de go, invita en su visita a George a tratar un tema, que puede ser solo táctico pero que en George implicó un nuevo lenguaje, y en términos de Barad algo que se materializó (mattering) para George y que además comienza a importar (matter), a tener significado. Acerca de un tema, pero más aún de una perspectiva que no existía anteriormente para George ni para ese núcleo de go, el club Haengma. También es relevante en la comunidad las memorias. Y la documentación de estas memorias. Ejemplo la revisión que hace George, como organizador del Congreso Latinoamericano de Go 2026 en Cartagena, del blog que dejó en internet Juan Carlos Pachón, como organizador del Torneo Iberoamericano 2006 (George, m31). Con todas las difracciones que ello implica. Pues ahora esos contenidos de Pachón se re-leen, se re-entienden en otro espacio-tiempo. Es una materia que sigue en diálogo y en enmarañamiento con las materias de la comunidad en la actualidad. Asociado a esto también está la cuestión de la no existencia de una cultura del go en Bogotá, ni en Colombia, ni quizás aún en Latinoamérica o Norteamérica. En el sentido que el Go si está en la cultura de China, Corea o Japón. Como puede ser parte de nuestra cultura, en Bogotá, escuchar la radio, los trancones, transmilenio, la inseguridad, la impuntualidad, la ciclovía los domingos, las ciclorutas, el fútbol, el ajiaco, el tamal, el café. Y quizás como juegos el tejo o el parqués. Creería en la comunidad hay en gestación varias culturas y habría que definir más específicamente las condiciones de una cultura para hablar si existe ya una cultura del go en la asociación. Probablemente no.

Acercamientos al go (George m11, Zach m6, Taty m7, Sampi) Por interés de qué es. Por cariño al go. Por la comprensión del go. Por la efectividad jugando go. Por una red de personas que juegan go. Por la competitividad frente a otras personas. En red, también está el interés en la enseñanza El cariño puede hacerse más profundo y convertirse en apreciación y admiración Dentro de los jugadores activos, que están más allá de un interés o cariño, hay de todas formas jugadores que solo juegan por jugar. No tienen un interés genuino (Taty, Sampi). Dentro de los jugadores activos están las personas que juegan con diligencia y para desarrollarse ellas mismas (Zach, m6) Un jugador no puede alcanzar una fuerza alta, sin tener amor por el juego y haberse dedicado con diligencia por un buen tiempo (Zach, m6). En la comunidad coexisten distintos acercamientos al go. El tema de las expresiones del go, ronda también mucho el tema de la dedicación al go y cómo se usa este tiempo que se dedica al go en los jugadores activos y en qué proporciones. Jugar partidas presenciales, jugar partidas online, resolver tsumegos (cuáles, cómo), ver videos por youtube (cuáles canales, cuáles temas), ver streams, ir a reuniones de go, participar en torneos, ingresar a una escuela online, tener clases con un profesor. Una persona con interés genuino pregunta dónde se enseña el go y va y está. Quiere tener un tablero y piedras. Quiere saber dónde más puede jugar y llega. Tiene el interés genuino y activo de aprender go (Taty, m7). Para algunas personas el go es un espacio de relacionamiento social, lo cual puede ir acompañado de algún grado de interés genuino por aprender, pero donde esa dimensión social, conocer personas, relacionarse socialmente, estar en la red, ser reconocido, también es un atractivo, y el go un medio para eso, no un fín en sí mismo. El factor relevante y cierto es más bien mantenerse en contacto con las “personas del go”. (George m15) Se diferencia estudiar en función de la efectividad o de la competitividad, a estudiar en función de la comprensión y la admiración. Se da una expresión del go de tranquilidad y admiración por el encuentro con una sabiduría del go, una sabiduría que se opone o al menos afronta con efectividad al go joven, su afán, y la ideología de lo analítico y las recetas o emulaciones de la ia (George m21) Esta sabiduría también se relaciona a una serie de reflexiones sobre el presente, estar en el presente, los estados de flow y la espontaneidad (George 2, m4 y ss). Espontaneidad, que en mis términos, se ha cultivado. Y que no consiste en recitar fórmulas (George, m5). Se trata de la posibilidad de estar presente en el presente de la partida. No seguir la teoría, sino más bien principios generales del juego, ya interiorizados. La interiorización se asocia a jugar y revisar las partidas para detectar los errores y no repetirlos. Y a resolver tsumegos (George, m12) Desprenderse del resultado. Suspender el diálogo interior activo. Desprenderse del pensar en lo que hizo o no hizo. Lograr un mayor go del momento (George, m7). Jugar bien una partida no es un hecho solo de la partida, requiere estudiar, hacer el trabajo, entrenar, comer bien, descansar. Depende de un proceso que viene de los días anteriores, inclusive de los meses anteriores (George, m16).

Bogotá se expresa también en las expresiones del go en Bogotá. Pero es compleja esta referencia porque Bogotá es muy grande, amplia, plural (Alejo, Gabriel, Felipe). Su altura, que inclusive debe haber varios pisos térmicos en Bogotá según las localidades o en una misma localidad. No tenemos estaciones, pero tenemos temporada de vientos, temporada de lluvias, heladas. La urbanización y las distintas arquitecturas de Bogotá. La arquitectura y el diseño de los lugares donde jugamos. Centros comerciales, Cafés, Plazoleta Camilo, Piano 94, las casas, los parques.

Me gusta cuando Gabriel dijo que habló del go como quería hablar del go. Hay tantos discursos hegemónicos en el go, que puede volverse difícil escuchar la propia voz, y los propios sentires y pensares, para también cuestionarlos y desarrollarlos. Este ejercicio es muy relevante en una pedagogía del go, o desde cierta perspectiva de la pedagogía del go. No solo ver su juego en el tablero sino escucharlo hablar acerca del go. Y esto también para los estudiantes acerca de sus profes de go. Creo que con mi libro Cultivar el go, mis estudiantes se hacen una idea preliminar y suficiente de mi pensar sobre el go. Aunque la mayoría de mis estudiantes no han leído el libro. Y además mi perspectiva del go sigue en transiciones. Cultivar el go puede reflejar mi perspectiva hasta 2023. El go evoluciona en y con cada practicante activo. El go está evolucionando a través de nosotros (Gabriel 1’13). Un ejemplo de esto es el trabajo de investigación realizado por el profesor Esteban Restrepo, Enseñanza de la Triada del Espacio mediante el Juego de Tablero Go, su trabajo de grado como Licenciado en Ciencias Sociales, publicado este mes. La evolución ocurre a cada momento, con cada partida online, cada libro que se abre para leer un tsumego o una idea sobre el ataque y la defensa, con cada piedra que ponemos en nuestras partidas. Cada caminata hacia la plaza Camilo o hacia Libertad o hacia Piano 94. Cada vez que vemos La Partida de Go, Pi El orden y el Caos, Una mente brillante o un episodio de Hikaru No Go. Veo tiritar la cortina de la ventana por el viento. Pasa el viento y a su paso, hace tiritar la cortina. Aunque ella está sostenida por el riel y por la reja. Tirita pero no se está agitando. Al fondo, a través de la ventana veo una helecho moviéndose por el viento. Los sostiene el suelo, la matera, su rizoma. Y siento en mi brazo y mi mejilla cierto frío por el viento. El profe personalizado de go tranca la intensidad, el deseo, la voluntad de go del estudiante, mediado por un conocerse, por un diálogo (Gabriel, m 1’07)

Los gokes sostienen las piedras. El tablero recibe y sostiene las piedras y el juego.

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George, Alejo, Taty, Zach, Felipe, Gabriel, Sampi Gracias por su confianza en esta idea y su presencia en nuestros diálogos.

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